La historia de la Universidad del Norte comenzó hace 60 años con la ilusión de un grupo de líderes empresariales, liderados por Karl C. Parrish Jr., quienes tenían en mente suplir una necesidad en Barranquilla: conformar una universidad de excelencia que respondiera a las exigencias de calidad de los jóvenes de la ciudad. Desde entonces, ese propósito se ha mantenido intrínsecamente en cada decisión que ha definido el devenir de la institución. Esa misma intención fue la que justificó que en 2022 se iniciara un proceso de reflexión y actualización curricular institucional amplio y participativo con miras a rediseñar el modelo educativo que orienta la experiencia de los estudiantes.
Hoy es una necesidad que demandan las nuevas generaciones: experiencias adaptadas a la vida real. Y en Uninorte era una convicción: cambiar para responder a los retos actuales. De esta forma se llegó al establecimiento de un nuevo modelo educativo que rija el curso académico de la institución. Los resultados de esa labor minuciosa —en la que se involucraron docentes, estudiantes, colaboradores administrativos, egresados, empleadores y expertos en transformación de currículos— se presentaron como antesala de la celebración de los 60 años de la universidad, el miércoles, 28 de enero.
José Alfredo Aparicio, director de Docencia, y Johana Quiroz Esmeral, coordinadora de Reflexión Curricular, fueron los encargados de compartir las características primordiales del rediseño del modelo educativo Uninorte. “Si bien sabíamos que debíamos transformarnos frente a los nuevos retos, también teníamos la conciencia de que debíamos hacerlo sin perder la esencia que nos ha caracterizado. Entre todos nos dimos cuenta de que muchas de las ideas ya estaban ahí, solamente había que integrarlas o repensarlas para ver su gran potencial”, dijo Aparicio en su presentación.

